martes, 29 de octubre de 2013

Rosales silvestres: Rosa rubiginosa

Traemos hoy a Rosa rubiginosa como despedida de octubre, mes en el que mejor lucen los rosales silvestres, con los frutos ya completamente maduros.


Se trata de una especie cuyas hojas poseen 5-7 folíolos, de margen doblemente serrado, relativamente pequeños (no suelen alcanzar los 2 cm de diámetro), de forma suborbicular u ovado-elíptica.

Es un arbusto glanduloso: el envés de las hojas está cubierto de pequeñas glándulas (de aroma dulce), así como los pedicelos, los sépalos (por dorso y margen) y (en parte) los frutos. Aparte de las características mencionadas, se diferencia de otras especies por tener los sépalos erectos y persistentes en el fruto.

Lo hemos visto en Palencia; en España se distribuye por la mitad norte del país, incluyendo los Sistema Central e Ibérico, ascendiendo hasta los 1.700 m (excepcionalmente más). Especie relativamente solitaria de la que se encuentran ejemplares aislados aquí y allá: según Flora Iberica, en pastos y caminos frecuentados por el ganado.

domingo, 27 de octubre de 2013

Flora amenazada: Genista ancistrocarpa





Recuperamos una salida primaveral para mostrar algunos detalles de uno de nuestros arbustos más amenazados, la aulaga Genista ancistrocarpa.

Aunque ya presentamos a la población gallega de esta especie en el momento de su floración, en este caso bajamos hasta Doñana para conocer la fructificación en la segunda (y última) población de nuestro país.

Porte de Genista ancistrocarpa, con los frutos completamente formados, en Doñana, a finales de abril.

Se trata de un arbusto erecto, espinoso y muy alto: puede superar a un hombre en altura, aunque lo habitual es encontrar individuos de menor talla.

Las hojas de los tallos estériles (los que no llevan flores) son trifoliadas y prácticamente sentadas, como se muestra en la imagen.

Las hojas de los tallos fértiles, sin embargo, son unifoliadas. Las legumbres son grandes, de casi 5 cm de longitud, cilíndricas y con el ápice falcado.

Hábitat de la especie en Doñana: matorrales hidroturbosos casi a nivel del mar.

Entre los helechos que crecen junto a G. ancistrocarpa, descubrimos esta ranita meridional descansando.
 
Otras especies acompañantes: el brezo de escobas, Erica scoparia, común en el monte negro de Doñana, e indicador de capas freáticas próximas a la superficie.

Otra leguminosa arbustiva crece en estos medios: el tojo Ulex minor, ahora florecido.

Aspecto general de Ulex minor, con sus largos y característicos "brazos".

Y otra especie próxima (con la que a veces se confunde Genista ancistrocarpa, por cierto): Genista triacanthos, de porte más modesto.
 


domingo, 20 de octubre de 2013

Más frutos del otoño: el almácigo (Pistacia atlantica)

Aparte de cornicabras, lentiscos y sus híbridos, en España tenemos otra Pistacia nativa: se trata del almácigo (Pistacia atlantica), una especie del norte de África que se encuentra presente en casi todas las Canarias (salvo El Hierro y Lanzarote).

Aunque forma parte de lo que se suele denominar bosques termófilos (o de lo que queda de los mismos), que acogerían a las especies Canarias más mediterráneas, formaciones de hoja perenne por lo general (sabinares, palmerales, acebuchares, etc.), lo cierto es que el almácigo es una especie de hoja caduca (una rareza, pues), que se encuentra entre los 100 y los 500 m sobre el nivel del mar.


Su aspecto recuerda a la cornicabra, pero se distingue de ésta por presentar folíolos claramente lanceolados (la cornicabra los tiene elipsoideos u oval-oblongos) y por la consistencia de las hojas: en la cornicabra son coriáceas y "duras" mientras que en el almácigo son "blandas".

Infrutescencia piramidal del almácigo (finales de septiembre).
Fructifica a partir de septiembre, pasando sus frutos de un color verdoso inicial al rojizo-azulado cuando están maduros.
 
A ver si con el almácigo me animo y consigo sacar a las especies arbóreas canarias en el blog, que era una de las cosas que quería hacer al principio y que a día de hoy, obviamente, no he conseguido.
 



martes, 15 de octubre de 2013

El río Dulce (y el Salado)

Una visita rápida a las hoces del río Dulce (Guadalajara) nos da la oportunidad de traernos algunas fotos de sus alrededores, tantear el avance del otoño y visitar de paso a su antónimo, el río Salado.

El bosque de galería asomándose entre las calizas.

Los chopos ya presentan tonos amarillentos.

Interior de la chopera (Populus nigra).

A los chopos los acompañan cornejos, lantanas, majuelos, fresnos, nogales, cerezos, Rubus caesius, etc.

Un seto de cerezos (Prunus avium), abundantes en las proximidades del río. Su hoja todavía no ha cambiado de color.

El cornejo (Cornus sanguinea) con los frutos maduros.

Un arbolillo presente en los taludes calizos: el cerezo de Santa Lucía (Prunus mahaleb).

Vista de los matorrales de la zona, con Genista scorpius, rosales silvestres y otras especies, algunas de las cuales mostramos a continuación.

Euphorbia nicaeensis

Antirrhinum pulverulentum, con las cápsulas abiertas.

Rhamnus pumila, una especie que crece pegada a las rocas.

Terminamos con la labiada Nepeta nepetella, con las últimas flores.

A poca distancia del río Dulce se encuentra el río Salado. En sus proximidades se encuentran los restos de las salinas de Imón (en funcionamiento hasta hace unos años), a casi 1.000 m de altitud.





Vistas de las salinas y sales precipitadas.

Matorrales creciendo junto al borde de la salina: juncos, sosas y alacraneras, principalmente.

La sosa (Suaeda vera)

La alcanforada (Camphorosma monspeliaca) es común en los alrededores de la salina y caminos adyacentes. Se trata de un pequeño arbustillo que tapiza el suelo y emite unas ramillas erectas rojizas de las que nacen las inflorescencias.

Detalle de Camphorosma monspeliaca.

Buscábamos al cardo Sonchus crassifolius, que crece en los saladares, pero no tuvimos suerte y nos tuvimos que conformar con su pariente Sonchus asper, muy perjudicado a estas alturas del otoño. Aquí mostramos su porte.

Sonchus asper: últimas hojas y restos de flores.

La alacranera (Salicornia ramosissima): una planta herbácea que adquiere estos bonitos tonos tras la antesis.

Entre el matorral de sosas, una especie curiosa que tampoco hemos visto muchas veces: Rubia tinctorum.


jueves, 10 de octubre de 2013

Tiempo de recolección de especies autóctonas

Durante estos días hemos recogido frutos de varias especies autóctonas de árboles, arbustos y trepadoras a lo largo del país. Aprovechando que ya teníamos algunas semillas limpias (y fotografías de sus "padres"), repasamos algunas de ellas.

La vid silvestre con frutos.

Queda pendiente la preparación, conservación y siembra de las anteriores durante los próximos meses: iremos informando de los éxitos (bueno, y fracasos) que acontezcan. Ahí va el muestrario.


Sorbus intermedia: un mostajo del norte del país; en Madrid estaba citado un único ejemplar que creo que desapareció.

Cosecha y hojas de Sorbus intermedia.

Semillas de Sorbus intermedia. Precisan estratificación en un sustrato húmedo durante varios meses para germinar en primavera.
 
Fresno de flor (Fraxinus ornus) con frutos.

Detalle de Fraxinus ornus.

Sámaras de Fraxinus ornus.

Cytisus arboreus (C. arboreus subsp. baeticus) en flor a finales de marzo: un escobón de gran talla que habita Andalucía occidental y Extremadura.

Legumbres de Cytisus arboreus. En general las semillas de leguminosas deben tratarse para garantizar unos porcentajes de germinación aceptables. Suelen escarificarse para romper el tegumento externo que impide que germinen.

La clématide (Clematis vitalba): una trepadora de hoja caduca creadora de setos.

Frutos de la clemátide: se trata de un conjunto de núculas con una cola plumosa muy llamativo.

Los frutos de la clemátide tras su recogida.

Pie femenino de vid silvestre en octubre.

Vitis vinifera subsp. sylvestris. Detalle de hoja y racimo.

Semillas de vides silvestres. Como puede apreciarse, presentan un aspecto más rechoncho que el de sus parientes las vides cultivadas.
 
Otra trepadora, la madreselva Lonicera periclymenum, en fruto.

Restos de frutos de Lonicera periclymenum, muy apreciados por las aves, entre zarzales.

Semillas de L. periclymenum, tras retirar la pulpa de los frutos.
 
Uno de nuestros rosales silvestres: Rosa stylosa. A ver si le dedicamos una entrada exclusiva en el blog en breve.

Semillas de Rosa stylosa; pueden verse los restos de pelillos que cubren los frutos por dentro, tan característicos del género.